Por Carolyne Rodríguez Bocardo
Con el corazón partido y lágrimas en los ojos, la señora Teresa García regresó un año después al lugar donde creció, trabajó y también dónde desafortunadamente perdió a su hijo en la calle 5 de Mayo y la 2 Oriente.
Con el dolor del recuerdo a flor de piel la señora solicitó se le devuelva su espacio de trabajo ya que es su único sustento y es que hay que recordar que la mayoría de casetas y kioscos ubicados en el corazón de la ciudad llevan ya tres generaciones de familias que viven de la venta de periódicos.
Y es que a un año de rehabilitarse, no tiene manera de sostenerse económicamente, por lo que pidió a las autoridades poder retornar a su espacio de trabajo.
Asimismo, aseguró que la muerte de su menor hijo se pudo haber evitado si le hubieran hecho caso ante sus quejas de caída de ramas y hojas.
Por lo anterior, solicitó a las autoridades municipales se le den a conocer las investigaciones que se hicieron posteriormente al fallecimiento de su hijo para que se finquen las responsabilidades pertinentes a quienes fueron omisos ante sus denuncias.
Fue la tarde de este miércoles, cuando la señora Teresa Trejo acudió al Panteón Francés a dejar la cruz que recuerda que desde hace un año su pequeño ya no está con ella.



